domingo, 30 de diciembre de 2012




Es domingo… pero aún así, voy a escribir una entrada. Se que se acercan fechas especiales y no todos tendremos tiempo para leer nuestros blogs favoritos J
La realidad es algo sumamente relativo… y que deberían enseñarnos de pequeños a dosificar y a manejar.
Todos lo vemos alrededor, la realidad está muy fea últimamente. Es como una pareja que al principio se arregla, se maquilla o se perfuma y ahora se ha abandonado y dejado.  Y después de un tiempo de fantástico idilio nos muestra su cara más fea.
Como emprendedor me cuesta encontrar el equilibrio entre dejarme arrastrar por mis sueños pensando que lo mejor está por ocurrir (tal vez en un futuro cercano) y lo que la situación me muestra. Lo vemos en la calle, en las noticias, en nuestros amigos y familiares. La REALIDAD.
No creo que tengamos que cerrar los ojos y pensar en unicornios y arco iris mientras todo se va al garete. Pero tampoco creo que debamos pensar que nos estamos hundiendo sin remedio. Es más, creo que nuestra percepción de esta realidad es lo que nos da ventaja. Sabemos cómo estamos, sabemos hacia donde van las cosas (si no, os recomiendo que os leáis unas páginas de algún diario con noticas económicas) y aquí caben un par de posibilidades principales. ¿Nos quedamos de brazos cruzados viendo las cosas venir y cuando estemos a oscuras nos lamentamos de nuestra inacción? ¿O desarrollamos un poco de imaginación, riesgo y actuamos antes de que nuestro mundo nos explote en la cara? Puede que el resultado final sea el mismo. PUEDE que todo el trabajo que desarrollemos no sirva para nada... Pero prefiero estar en la cuneta diciéndome que hice todo lo que pude a lamentarme de lo que no hice. Y también os garantizo que levantar las manos pidiendo a la Providencia o a los Astros o a la Suerte no ayuda (pero si lo quieres intentar es otra opción).
Yo creo que lo único que hará que mi empresa arranque y sea productiva es el trabajo. La dedicación. Y por supuesto, sacrificio. Pero cuando hago lo que me gusta no supone sacrificio. Cuando aprendo conceptos nuevos, cuando voy a cursos, leo en Internet, me asesoro y paso horas o días cuadrando cifras siento una  satisfacción que nada puede superar y no me parece nada de sacrificio..
Bien, tengo la idea, tengo un socio con el que estoy orgulloso de trabajar  y dada mi situación como desempleado tengo el tiempo para dedicarlo a mis proyectos. Si añadimos el trabajo, planificación y un par de elementos más… conseguiremos estar por encima de esta marea negra que nos rodea.
 Así que tomemos pequeños bocados de realidad, lo bastante para ser conscientes pero sin hundirnos. Porque si no ves el horizonte… ¿Hacia dónde vas vaquero?

miércoles, 26 de diciembre de 2012

Permitidme que hoy haga una pequeña pausa para que en lugar de hablar de lo que me pasó... hable de lo que me pasa por la cabeza. 
Aunque tiene una relación directa con el tema.
El tiempo vuela... o por decirlo de una manera más sofisticada pero clásica: Tempus Fugit.
Realmente nunca me habria fijado en esta frase de no ser porque estaba grabada en la esfera de uno de esos enormes relojes de pared. Me pareció una genialidad. El reloj no solo te media el tiempo sino que ademas te recordaba que no volvia. Que se escapa y se pierde.

Es una verdad del universo. Y el resultado final es el mismo para todos. Lo queramos o no. Al final lo que cuenta es en que invertimos el tiempo. Reconozco que tengo una tendencia casi narcolèptica a quedarme dormido. Pena que en el horoscopo no tengamos un simbolo para la marmota. Sin duda yo seria el perfecto candidato.
Pero tengo que ser realista... dormir es una perdida de tiempo. Por lo menos en exceso.
El tener un proyecto de emprendimiento me fuerza a poner ciertas pautas y horarios que evitan que me quede fusionado con mi colchon viscolastico hasta el fin de los tiempos.
Incluso este pequeño blog me recuerda que tengo que conseguir una disciplina para gestionar mi tiempo de manera útil. Siendo lo primero que hago muchas mañanas,  prácticamente se ha convertido en mi cafeína.

Es importante que sepamos a donde va nuestro tiempo. Puedes ser un adicto al trabajo y dedicarte a ello todo tu tiempo. Puedes ser un adicto al gimnasio y encerrarte en uno hasta ser de piedra o puedes dormir hasta que el momento se desvanezca. O quizas podemos espabilarnos y encontrar el equilibrio entre nuestro proyecto, nuestras familias. (Al fin y al cabo es por ellos que se hace un proyecto) y nuestros placeres, porque una vida sin ellos no es vida.. no?

Como contrapartida... este mundo gira muy rápido y nos obliga a ir tan rápidos como él mismo. Muchas veces nos perdemos millones de detalles. Cientos de momentos. Miles de oportunidades porque queremos llegar a nuestro "próximo gran momento" y puede que ese gran momento no llegue precisamente porque paso delante de nuestros ojos y no fuimos lo bastante observadores o "lentos" para atraparlo.
En mi caso como emprendedor. En mi primer proyecto quise hacerlo lo más rápido posible. Es cierto que habia circunstancias que me obligaban a ser rápido. pero el resultado fue pésimo en muchos aspectos que iré compartiendo con vosotros en este espacio.
Sin embargo en el nuevo proyecto en el que no estoy en solitario tengo que agradecer a mi socio que me ponga freno. Muchas veces me veo como un caballo desbocado en plena estampida. Y si no fuera por él probablemente habría cometido errores fatales.
El "despacio y con buena letra" es algo a tener muy en cuenta en los proyectos. Y es algo que se aprende y te enseña la vida.

Así que si me preguntáis cual es el sentido de este post... donde digo que el Tiempo Vuela pero que no hay que hacer las cosas rápidamente os diré que la mejor forma de verlo es como un motor de varias velocidades con un freno. Una velocidad para ir despacio y disfrutar del momento. Otra para aprovecharlo y gestionarlo y el freno porque a veces hay que parar y replantear y cambiar de dirección para evitar los abismos.

Así que tengamos presente el Tempus Fugit pero con cabeza.

Fin de la pausa.

Vuelvo a la carga nuevamente siguiendo el proceso que me convirtió (o mejor dicho que me esta convirtiendo) en Emprendedor. 
Como ya os habéis imaginado y ya he contado anteriormente una parte fue inspiración por parte de otro Emprendedor, otra parte de la decisión viene por la situación. Como desempleado y con un panorama bastante desolador, desde mi punto de vista o me quedaba mirando el techo durante dos años o hacía algo.  Supongo que esta historia no es ajena a ningún emprendedor. 

Pero hoy quiero compartir un tercer elemento que es esencial. La IDEA. Comienza como un pequeño rumor en la lejanía. Es como fuegos artificiales en el horizonte. Ves el brillo y escuchas su sonido resonar igual que cañones lejanos pero que se van acercando y prometen guerra. Y cuando ya están cerca, ya eres capaz de ver la idea completa. Ya tiene una forma y un objetivo. Esto es lo que yo llamo el momento Epifanía. Cuando todo esta claro. 
El rumor de los cañones puede empezar observando lo que tenemos alrededor. Escuchando a otras personas, en una revista, en la televisión... etc. Mediante el proceso de observación podemos detectar necesidades no cubiertas, o mejorar los servicios que ya se prestan actualmente. 
En mi caso, la IDEA surge de una observación en mi puesto de trabajo. Como Jefe de Operaciones de una empresa dedicada a la floristería cuya una de las secciones es el servicio a Grandes Superficies, una de mis preocupaciones era la cantidad de producto que se tiraba, lo que se llama Merma. 
Durante mucho tiempo, tanto yo como mi equipo le dimos vueltas y vueltas para intentar solucionar o al menos minimizar los porcentajes de perdidas. 
Por lo tanto realice una propuesta en la que podríamos combinar floristería fresca con seco y preservado (productos de larga duración) de manera que especialmente durante verano pudiéramos sostener nuestras exposiciones sin perdidas.  
Debido a múltiples razones, la empresa desechó la idea. Y entonces escuché el cañonazo. Tal vez era el momento de desarrollar esa idea por mi cuenta. 
Desde ese momento me he dedicado a desarrollar esta idea. Pero nada es fácil ni es sencillo. Pero eso es... otra entrada! 




domingo, 23 de diciembre de 2012

Yo soy el primero que se emociona cuando alguien me lee.
Logicamente agradezco a mis amistades que visiten mi blog y si de paso me dan un comentario constructivo ya soy mas que feliz.
Sin embargo... cuando es una persona que no me conoce y se queda por algún motivo leyendo durante unos minutos lo que las musas me dicen que ponga en el papel y ademas me dan una opinion ya no es solo felicidad.  Tambien me siento realizado.
Y es que uno puede ser totalmente feliz sin haberse realizado  en ninguna faceta. Tengo una gran memoria y recuerdo perfectamente a todos mis profesores... desde esa simpática maestra de la guarderia hasta el último profesor de Químicas que ha impartido clases a mi curso. Y se que ninguno de ellos mencionó la posibilidad de que una persona pueda realizarse de una manera diferente a la de trabajar en otra empresa y conseguir un contrato indefinido en esa misma empresa. Que en esos tiempos era la Quimera de Oro.
Trabajar de por vida en la misma empresa....  algo realmente impensable en estos tiempos.
Por muchas razones. Somos una generación que aprende rápido... pronto tocamos el techo o limite impuesto. Somos ambiciosos y siempre queremos más.  No nos conformamos con nada ni con poco ni con medias tintas... pero ante todo somos dinámicos.  Ahora sabemos que hay fronteras y queremos cruzarlas e ir mas alla.
Pero.... esto es nuevo. Esto asusta... porque nadie nos lo dijo. Nadie nos lo enseño.  En el colegio y en la familia se nos programó para buscar un trabajo eterno a cuenta ajena y muchos cerebros han sufrido cortocircuitos buscando lo que no existe.
Asi que dejando las cosas claras... esto no es un manual de como convertirse en emprendedor. No encontraréis un listado de "25 razones por las que tu negocio fallará" o "10 razones por las que  triunfaras". Tampoco vais a leer frases de apoyo o de control mental en plan "si tu vecina del quinto pudo... tu también". Aunque seguro que menciones descabelladas encontraréis.
Aqui podréis leer la experiencia de un ser humano normal... y bastante desequilibrado (quien sea emprendedor estable que levante la mano) que quiere compartir la experiencia personal de lo que sin duda, independientemente del resultado, puede resultar una de las etapas mas interesantes de su vida.
No soy un  guru. Ni pretendo dar lecciones, ni enseñar nada. No soy un escritor ni un novelista... vamos, que expresiones coloquiales a saco y poco de ficción o recursos literarios.
Si de mi experiencia podéis sacar algo en claro (sobretodo "que no hay que hacer")... genial.  Si os parece un texto entretenido y pasáis un buen rato... mas genial todavia.
Pero ante todo esto es una forma de viajar. De viajar por la vida de otro ser humano con una reciente inquietud por hacer algo con su vida, de sus opiniones y experiencias.
Bienvenidos entonces y que tengais un buen viaje. Próxima parada: Tambores Lejanos (o de como u a idea silenciosa puede llegar  ser ensordecedora).

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