miércoles, 26 de diciembre de 2012

Permitidme que hoy haga una pequeña pausa para que en lugar de hablar de lo que me pasó... hable de lo que me pasa por la cabeza. 
Aunque tiene una relación directa con el tema.
El tiempo vuela... o por decirlo de una manera más sofisticada pero clásica: Tempus Fugit.
Realmente nunca me habria fijado en esta frase de no ser porque estaba grabada en la esfera de uno de esos enormes relojes de pared. Me pareció una genialidad. El reloj no solo te media el tiempo sino que ademas te recordaba que no volvia. Que se escapa y se pierde.

Es una verdad del universo. Y el resultado final es el mismo para todos. Lo queramos o no. Al final lo que cuenta es en que invertimos el tiempo. Reconozco que tengo una tendencia casi narcolèptica a quedarme dormido. Pena que en el horoscopo no tengamos un simbolo para la marmota. Sin duda yo seria el perfecto candidato.
Pero tengo que ser realista... dormir es una perdida de tiempo. Por lo menos en exceso.
El tener un proyecto de emprendimiento me fuerza a poner ciertas pautas y horarios que evitan que me quede fusionado con mi colchon viscolastico hasta el fin de los tiempos.
Incluso este pequeño blog me recuerda que tengo que conseguir una disciplina para gestionar mi tiempo de manera útil. Siendo lo primero que hago muchas mañanas,  prácticamente se ha convertido en mi cafeína.

Es importante que sepamos a donde va nuestro tiempo. Puedes ser un adicto al trabajo y dedicarte a ello todo tu tiempo. Puedes ser un adicto al gimnasio y encerrarte en uno hasta ser de piedra o puedes dormir hasta que el momento se desvanezca. O quizas podemos espabilarnos y encontrar el equilibrio entre nuestro proyecto, nuestras familias. (Al fin y al cabo es por ellos que se hace un proyecto) y nuestros placeres, porque una vida sin ellos no es vida.. no?

Como contrapartida... este mundo gira muy rápido y nos obliga a ir tan rápidos como él mismo. Muchas veces nos perdemos millones de detalles. Cientos de momentos. Miles de oportunidades porque queremos llegar a nuestro "próximo gran momento" y puede que ese gran momento no llegue precisamente porque paso delante de nuestros ojos y no fuimos lo bastante observadores o "lentos" para atraparlo.
En mi caso como emprendedor. En mi primer proyecto quise hacerlo lo más rápido posible. Es cierto que habia circunstancias que me obligaban a ser rápido. pero el resultado fue pésimo en muchos aspectos que iré compartiendo con vosotros en este espacio.
Sin embargo en el nuevo proyecto en el que no estoy en solitario tengo que agradecer a mi socio que me ponga freno. Muchas veces me veo como un caballo desbocado en plena estampida. Y si no fuera por él probablemente habría cometido errores fatales.
El "despacio y con buena letra" es algo a tener muy en cuenta en los proyectos. Y es algo que se aprende y te enseña la vida.

Así que si me preguntáis cual es el sentido de este post... donde digo que el Tiempo Vuela pero que no hay que hacer las cosas rápidamente os diré que la mejor forma de verlo es como un motor de varias velocidades con un freno. Una velocidad para ir despacio y disfrutar del momento. Otra para aprovecharlo y gestionarlo y el freno porque a veces hay que parar y replantear y cambiar de dirección para evitar los abismos.

Así que tengamos presente el Tempus Fugit pero con cabeza.

Fin de la pausa.

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