jueves, 3 de abril de 2014

Durante las últimas semanas, me he visto obligado a priorizar un poco, y eso normalmente significa dejar de lado una de las cosas que mas me apasionan, este blog.
 Así que hoy me siento delante de mi ordenador con ganas, con ilusión y con una taza que, aparentemente tiene café pero en realidad tiene mucho mas, y no me refiero al azúcar.
Hace un par de años comencé mi conversión profesional como Community Manager. Básicamente siempre he trabajado en temas de almacenes, operaciones y compras... y durante los tiempos de crisis me he dedicado a la hostelería, así que ya puedes sacar el cartel de "Aviso de Intrusismo" que tanto se grita por este mundo (y el de los fisioterapeutas). 
Durante mi último empleo por cuenta ajena en una importadora de plantas y flores holandesas como jefe de operaciones, tuve la maravillosa experiencia de arrancar un proyecto de Social Media para dicha empresa. De manera amateur digamos, con pocos conocimientos, con poco tiempo (puesto que estas tareas las realizaba fuera del trabajo) pero con muchas ganas e ilusión. 
Por supuesto, ya hacia uso de las redes sociales, de manera personal y nunca pensé en el inmenso potencial que este mundo tenía para las empresas. Sin embargo, poco a poco, error a error y con mucho aprendizaje (reglado en parte, autodidacta por otra parte y con la colaboración de muchos profesionales en las redes) me convencí de la viabilidad de los proyectos en las Redes Sociales y hasta de lo imprescindible que son a nivel comercial.
Ahora, que me dedico a ello profesionalmente en www.Triunity.es, no he perdido ni un ápice de la ilusión, ganas y empuje.. porque de una cosa estoy seguro.. sin pasión por lo que se hace, se escribe y se quiere transmitir... no podría dedicarme a esto. 
Si bien, los conocimientos son importantes a la hora de realizar métricas, valoraciones, estrategias y demás parafernalia... si no somos capaces de trabajar con la pasión que nuestros clientes piden a la hora de escribir un post, o un tweet no conseguiremos nada. Si las imágenes que usamos no captan el ojo y no transmiten nada. Si el material audiovisual que creamos o seleccionamos no dicen nada al ojo que lo ve... Estamos perdidos. Al final, la labor se convierte en algo mecánico y caeremos en la rutina. 
Sin duda, el contenido es el rey pero la alegría y pasión son sus órganos vitales. 
Así que mi taza de hoy esta llena de Optimismo, de esperanza, de proyectos e Ilusión. Con un suave aroma de Humildad. Y si te encuentras con alguien capaz de decir que lo sabe todo sobre este mundo, créeme... su taza esta mucho mas vacía de lo que parece. 
Feliz desayuno!!
   

0 comentarios:

Subscribe to RSS Feed Follow me on Twitter!