jueves, 8 de enero de 2015



Normalmente suelo ilustrar mis entradas en el blog con imágenes relativas al tema a tratar, o con alguna infografía hecha por un servidor.
Hoy no.
No voy a usar ninguna imagen gráfica, ni dibujo, ni comic más allá de la cabecera. Y por supuesto no voy a usar fotografías morbosas. Lo siento. Hoy el menú obliga a texto puro y duro.
No me considero un dibujante, excepto uno frustrado, después de invertir muchas horas de Religión en EGB pintando monigotes. Pero de alguna forma empatizo con lo ocurrido en Francia. Supongo que empatizar con las desgracias ajenas es lo que nos separa a los humanos de los psicópatas. Porque me niego a pensar que los humanoides que entraron a tiros en la redacción de Charlie Hebdo sean humanos.
No es posible. Igual que no es posible tener la sangre fría de degollar a personas, bombardear ciudades llenas de civiles o realizar limpiezas raciales selectivas.
El ser humano puede ser un ente increíble, capaz de realizar actos de heroísmo, de sacrificio por sus congeneres. Tiene un potencial sobrehumano de hacer el bien. Necesito pensar que esto es así. Porque admitir lo contrario es tener que admitir que los monstruos existen. No hablo del hombre del saco, no hablo de zombies ni ninguna criatura cinematográfica.
Hablo de monstruos con cara, que tienen un padre y una madre.. como tu o como yo. Que por alguna razón inexplicable cogen un cuchillo y lo usan en sus parejas o hijos. O lo blanden de manera aleatoria en las calles (como ocurrió hace unos meses, también en Francia). Que en nombre de un ser mitológico piensan que hacen lo correcto, pensando que hacen una labor divina.
Algo está mal.. Terriblemente mal. En algún momento a alguien se le fue la mano con el guión de este mundo. Tal vez se vino para arriba y pensó "vamos a ponerle algo de diversión". Parecido a lo que pasa en los guiones de película..
Hay personas que piensan que el mundo islámico está en guerra con el mundo occidental. Puede que si. Hay quien dice que la religión es la responsable. Puede que también. Yo no se si es un conflicto racial, territorial o político. Ignoro si hay manos en la sombra que se llenan con este tipo de crisis (aunque está claro que así es)... Sea como sea algo está mal aquí. Y cuando miro.. me da la impresión de que ya no hay punto de retorno.
Hemos ido demasiado lejos. Tan lejos que dibujar puede ser un acto de guerra que se paga con sangre.
En Ultimatum a la Tierra, hay un momento en el que un premio Nobel dice algo bastante trascendente (lo cual ya de por si es raro en una película de ciencia-ficción). Pero es notable.
"Cada Civilización alcanza eventualmente un punto de crisis, pero ese es el punto en el que la gente encuentra la voluntad para cambiar, solo en el precipicio evolucionamos".

Y yo a veces me pregunto si ya hemos alcanzado ese "punto de crisis". Porque dudo que podamos aguantar muchos más actos de este tipo sin comenzar una carrera para autodestruirnos..

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