domingo, 3 de mayo de 2015



Así. A lo bestia y directo.
Hoy me he levantado con un objetivo dibujado en mi adormilada mente: Voy a dejar de ser solidario.

Es que el cuerpo no me para más. De veras, esto de ser solidario y apoyar causas (muchas veces perdidas) es agotador. No paran de salir canas, mi úlcera empeora, mi carácter se hace mas agrio... y ya no digamos la cabeza! Insomnio, tristeza semi crónica, preocupación permanente.

Y con lo fácil que tiene que ser vivir mirando el ombligo propio (o el del cónyuge, si se tercia). Tiene que ser un alivio ver las noticias y no empatizar nada de nada con lo que ocurre detrás de la pantalla.

Si hay un brote de alguna enfermedad mortal, no importa, porque hasta donde se, las ondas no contagian cosas del tercer mundo. Y si hay un brote en ese país será por algo, seguramente un sistema médico insuficiente, falta de preparación... un par de padres nuestros en la misa del domingo por esas miles de almas y a correr.

Si hay un terremoto de esos que limpian un país completo tampoco es que me tenga que preocupar demasiado. Porque si eso ocurre en esos países será por algo, seguramente unas construcciones deficientes, hacinamiento de multitudes... un par de padres nuestros en la misa del domingo por esas 10.000 almas y a correr.

Bueno, pase lo que pase, no hay problema. Vivimos en un gran país que nos mantiene seguros y con un bienestar elevado, especialmente si lo comparamos con los países de las noticias.

Fíjate, ya empiezo a sentirme algo mejor. Parece que si no nos preocupamos de desastres globales, nuestra salud mejora y todo.

Pues la verdad, ya que he empezado con esto de dejar de ser solidario, no veo motivo para parar... Nuestras fronteras están constantemente asaltadas por gente de otros países. No voy a dedicar mucho tiempo a adivinar porque alguien querría venir a este país... dicen que buscan algo mejor. No es necesario que me preocupe de ese tema.. Si el mar no los limpia ya lo harán los pelotazos de los que guardan las fronteras. Ese par de padres nuestros en la misa del domingo por aquellos que se ahogaron y a correr.

Oyes.. parece que mi corazón está mas ligero.

Que cantidad de corrupción hay en España, pero esto nos pasa por mirar. Somos demasiado críticos con los que se sacrifican gobernando. No tiene que ser nada fácil aguantar la tentación de meter mano en una caja llena de billetes. Si en lugar de investigar papeles, indignarnos, intentar cambiar un sistema que no se puede cambiar (porque todos los días nos lo dejan claro), si en lugar de eso, agachamos la cabeza y trabajamos más duro, seguro que todo irá mejor.
Para que queremos tumbar una ley mordaza si solo puede traer cosas buenas. Menos líos en las calles, menos manifestaciones... todo estará más tranquilo!!
Puede que ese par de oraciones en la misa de los Domingos por aquellos que nos gobiernan haga algún bien.

Ya no hablemos de las diferencias sociales, económicas, raciales o sexuales. Creo que voy a dejar de preocuparme también por esas minucias. Con quien yo me acueste es mi problema y no necesito ni reconocimiento ni igualdades.
Si las grandes multinacionales quieren ganar más.. es normal. Para eso son empresas privadas. Si para ganar más tienen que echar a un par de personas no le veo fallo. Ya encontrarán otro trabajo. Yo voy a seguir comprando sus productos, porque molan mucho. El factor humano es una perdida de tiempo. Y si me tocara a mi, me callaría y no montaría tanto jaleo como estos que trabajaban para Coca-Cola. Si la justicia además les da la razón tampoco importa demasiado. Ellos, no son yo.
Y si viene la policía a desahuciar a la familia de al lado, a sus dos hijos pequeños y al perro... tampoco debería preocuparme. Al fin y al cabo si me quedo callado y pago, nadie tendrá motivo para echarme de casa... y en el hipotético caso de tener que alimentar a un niño o pagar la hipoteca, que no quede duda de que mis obligaciones económicas irán primero. Porque el gobierno lo dice así.

Uff, que sensación de bienestar. Que alivio. Ya ni siquiera me importa el tema de las elecciones. Como se que todos van a robar y ser unos sinvergüenzas no me voy a molestar en cambiar. Mejor malo conocido...

Pero.. ¿qué ocurre si todo el mundo hace lo mismo? da igual.. nos vamos todos juntos a rezar a la iglesia del barrio, dedicamos 2 padres nuestros a los desgraciados de este mundo y a correr. Y si alguna de esas desgracias nos toca nosotros, ya vendrá alguien tan iluso e inocente que rezará por nosotros, en lugar de hacer algo.

Que bien se vive sin ser solidario.

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